No en vano los aztecas y mayas lo consideraban como el "fruto de los reyes y el fruto de la fertilidad" por sus propiedades nutritivas y afrodisiacas, reservando siempre la primera cosecha del aguacate a la mesa de la realeza y los grandes eventos.
Entre sus cualidades se cuenta su aroma, sabor, resistencia a las altas temperaturas de cocción y contenido de antioxidantes.